Rutinas Saludables I


Hace tiempo que llevo queriendo comenzar esta entrada en el bloc. Muchas veces los alumnos me preguntan hábitos para vivir de manera más natural y sentirse mejor cada día. Yo siempre les hablo del equilibrio. De la importancia de la práctica del yoga y la meditación, de una alimentación saludable, algo de ejercicio aeróbico (como caminar, nadar, montar en bici etc) y una actitud de aceptación y sonrisa ante la vida. ¡¡Casi nada!! Pero como todo eso es relativamente abstracto voy a comenzar a compartir algunos hábitos de mi rutina que creo que pueden ayudarte a sentir mejor. Y como siempre digo, no hay nada milagroso y lo importante es el conjunto y el equilibrio.

Hoy voy a hablaros de algo que muchos ya sabéis porque circula por Internet desde hace tiempo. Comenzar el día con agua con limón y bicarbonato.

Esta combinación es altamente alcalinizante, que es esa palabra que tan de moda se ha puesto últimamente. ¿Y qué es eso de alcalinizar? Pues ni más ni menos que conseguir un Ph. menos ácido en nuestro cuerpo. agualimonEl estrés, la falta de ejercicio, la mala alimentación, la contaminación y un largo etcétera hacen que nuestro cuerpo tienda hacia la acidez, no quiere decir que realmente nuestro cuerpo se vuelva más ácido, pues moriríamos, pero si que los mecanismos que regulan nuestro Ph. tienen que estar continuamente trabajando para seguir manteniendo el equilibrio. Si aportamos sustancias que alcalinicen, el esfuerzo del cuerpo es menor con lo que el resto de sistemas también funcionan con más facilidad. También hay que dejar claro que un exceso de alcalinidad sería igual de mortal para el ser humano. Ya sabéis, equilibrio… Así que teniendo en cuenta esto y nuestros hábitos de vida (no es lo mismo la tendencia a la acidez de un deportista, vegetariano, meditador que viva en el campo, que la de un oficinista de ciudad, sedentario, que coma en el burguer y viva en la Gran Vïa) vamos a ver como usamos estos ingredientes baratitos y tan saludables.

Como es raro que tengamos una vida sin estrés, sin contaminación, que hagamos el ejercicio suficiente (1 o 2 horas diarias al menos) y que comamos de manera equilibrada (porque yo aún no acabo de saber que es eso) he introducido en mi vida diaria este comienzo mañanero. Aunque lo hago todos los días (casi siempre me lo prepara mi chico y eso ayuda) me gusta descansar una semana al mes por si me paso de alcalinizar (cosa que dudo pero más vale prevenir que curar).

La preparación es sencilla a más no poder. Simplemente en un vaso añade media cucharadita de bicarbonato y el zumo de medio limón. Verás que empiezan a salir unas burbujitas  (me encantan) y después rellenas el resto del vaso con agua. Lo bebes y después de 15 o 20 minutos (para que hayamos hecho parte de su digestión) ya podemos desayunar.

Sencillo ¿verdad?. Pues nada más recalcar eso de que «el resto de sistemas funcionan con más facilidad». ¿Que hemos notado mi chico y yo en este tiempo que llevamos tomándolo? Mejoras en la piel, se regula el peso (si lo acompañas de todo lo demás, ejercicio y buena alimentación), menos pesadez en las digestiones, más energía por las mañanas, mejor aliento. Y ese ratito desde que lo tomas hasta que desayunas es el ideal para nuestra práctica diaria de meditación.

Así que ya sabéis, los que aún no lo hayáis probado ¡¡experimentad y nos contáis!!

 

 

 

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