El árbol del yoga


Igual esto de El Árbol del Yoga no a muchos os suena, incluso aunque practiquéis yoga. 

Muchas personas os acercáis a la práctica del yoga por razones fisiólogicas, como dolores articulares y musculares, ansiedad, depresión, estrés, fibromialgia y un sinfín de patologías y dolencias propias de la vida moderna. Pero realmente el Yoga va mucho más allá de la parte física, que también es importante. El Yoga es una disciplina espiritual, una filosofía de vida (que no una religión aunque se enmarque en el hinduísmo) que contempla al ser humano como un todo, y por eso atiende su cuerpo, su mente y su espíritu como si fueran una sola cosa, o distintos sistemas de tu ser que se interrelacionan.

Lo que se llama El Árbol del Yoga, son las distintas ramas o aspectos que se trabajan en esta disciplina espiritual.

Según el yoga, cada rama del árbol representa una herramienta, igual de importante para el ser que todas las demás, y gracias a esas herramientas podéis lograr realizaros como seres humanos.

Las 8 ramas del Árbol del Yoga

Estas ramas, según la concepción clásica del Yoga son 8:

  1. Yamas: Principios de vida de la filosofía del yoga.
  2. Niyamas: Como nos relacionamos con nosotros.
  3. Asanas: Las propias posturas de Yoga que os son más conocidas en occidente
  4. Pranayamas: Respiraciones yóguicas con una serie de elementos que las diferencian de otros tipos de respiración
  5. Pratyahara: Control de los sentidos. Prácticas que se realizan para lograr una mayor interiorización y autoconocimiento.
  6. Dharana: Calma mental y concentración, tan necesaria en estos tiempos que vivimos
  7. Dhyana: Meditación.
  8. Samadhi: Iluminación o realización plena del ser, que es el fin último que se busca en el Yoga.

Cada uno de estos aspectos configuran el total de esta filosofía. Cada una de las ramas de “El Árbol del Yoga” son tan extensas que necesitaríamos varias vidas para conocer todos sus recovecos.

Como practicante de Yoga desde los 13 años y profesora desde hace 17, cada día que pasa me doy más cuenta que el conocimiento del yoga es tan amplio que voy a tener la suerte de seguir estudiándolo hasta que me muera.

Dentro del Yoga hay distintas escuelas que se han dedicado más o menos a algunos de estos aspectos. 

Como el Raja Yoga que trabaja el camino mental por encima de todo. El Bhakti Yoga que es el Yoga de la Devoción, donde la meditación con mantras toman una gran importancia. El Karma Yoga que se centra en los actos del ser y hace mucho hincapié en los Yamas y Niyamas. El Jñana Yoga que es el camino del conocimiento y se solía transmitir de maestro a discípulos a través de charlas. Y el Hatha Yoga, que es mi base como profesora, y que se centra más en el aspecto físico de cada individúo.

De estas ramas del yoga han surgido numerosas variantes para que podáis encontrar el yoga que más se adapte a cada cual.

En mis años de práctica como estudiante y profesora, me he dado cuenta que el Yoga ha llegado a volverse carente de filosofía en muchos centros de enseñanza y hay alumnos que piensan que el yoga son un montón de estiramientos y posturas con nombres raros que al final de la clase te dejan muy relajado. 

Es verdad que la parte física del Yoga es una gran aliciente para acercarte a esta disciplina, porque te ayuda a sentirte bien, a calmarte, a salirte de este mundo de bullicio constante en el que estamos, pero me parece que perder todo lo demás es mucha pérdida.

Por eso yo con mis alumnos cada curso académico abordo diferentes partes teóricas del Yoga, algunas más sencillas, otras más complicadas, pero sin duda todas provocan revoluciones del ser. A veces son bien recibidas, a veces los alumnos me miran con cara de pocos amigos, pero, por experiencia propia, sé que las revoluciones que provoca la práctica profunda del yoga siempre traen despertares interesantes y cambios positivos. 

En los años que llevo como profesora, he visto auténticas metamorfosis de alumnos que se han desplegado en el mundo como hermosas mariposas. Ver ese proceso es el mayor regalo que te puede dar la vida como yoguini. 

Mi propia transformación ha sido asombrosa, y varios de mis alumnos que llevan conmigo más de 10 años me dicen todo lo que he cambiado y evolucionado, porque el Yoga es un camino de evolución continua y sin fin, quizá ser yogui o yoguini va incluso mas allá de la muerte física.

Por eso he empezado esta serie sobre los principios del yoga que desde mi humilde conocimiento quiero compartir desde mi propia visión personal.

¿Estáis listos Yoguis y Yoguinis? 

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