Creencias


Muchas de las creencias que llevamos en la mochila, sin saber cuándo se metieron en ella, nos condicionan la vida. Y, lo hacen desde cualquier aspecto de nuestra vida: física, emocional, psicológica y espiritualmente. Cada parte de estos cuatro pilares, si están bloqueados, nos limita la libertad de ser, de expresarnos, de permitir que las emociones fluyan, de compartir situaciones, de, de, de.

Cuento una historia para verlo más gráficamente.

Una mujer en su faceta de madurez, preparándose para recibir la vejez, encuentra una foto de una joven madre con sus hijas. Rápidamente se fija en la madre y expresa para sí, pero en voz alta ¡Qué mujer tan bella! Eso es lo que le transmitía la foto. Segundos después, al fijarse en las niñas,  se da cuenta que son sus hijas y la joven madre ella misma. Sorprendida se sienta a observar esa apreciación que le ha hecho aflorar la foto. Ella, que siempre se había considerado fea, que pasaba por el mundo inadvertida, porque por mucho que se empeñara, nunca brillaba a sus propios ojos. Lo que si atisbaban a vislumbrar eran todos sus defectos, sus imperfecciones y equivocaciones haciéndole sufrir y mantener una actitud de vida llena de inseguridades.

Mirando fijamente la foto recordó tantas veces como, personas de su alrededor, habían elogiado su belleza y actitudes y, como había hecho oídos sordos porque creía que se mofaban de ella. Hoy, frente a esa foto y, con la edad suficiente para dejar que cada cosa ocupe su lugar, se sentía contenta de verse más joven, de reconocer su belleza y aceptar todas sus virtudes sin perfección, solo dejándose ser. Porque como, a veces había reconocido “ella era humana”.

Y, sí, la creencias que nos han hecho creer, especialmente en la primera infancia, se quedan grabadas de tal forma que, en muchas ocasiones, nos cuesta toda una vida liberarla o, quizá más.

Sugiero que de vez en cuando repasemos vivencias  pasadas, fotos y nuestras propia actitud de vida y, sin reproches, intentemos comprender el porqué hacíamos esas cosas.

Esta historia me llevó a reflexionar lo importante de liberar las primeras etapas de la vida para poder ser libremente sin la influencia de las creencias. Y me puse a trabajar.

Victoria Cadarso en su libro “Abraza tu niño interior dice: “…Las experiencia vividas en nuestra infancia se van sumando y se van gravando en nuestro inconsciente y van dejando las bases del adulto que seremos, aunque no seamos consciente de ello. Estas experiencias están hechas de sensaciones, emociones, sentimientos, pensamientos y creencias. Van creando la estructura de base de lo que será nuestra personalidad.

Aunque las experiencias que tenemos se quedan grabadas en nuestro inconsciente, las que tienen mucha emoción o una importante carga emocional se quedan a caballo entre el inconsciente y el consciente, se podría decir que se quedan en el subconsciente. Esto quiere decir que están más disponibles y que se pueden activar más rápidamente que las que están en lo profundo de nuestro inconsciente…” Yo creo que esas experiencias que se quedan en el inconsciente son las que se fijan en nuestros tejidos y son las que se cristalizan y nos condicionan la vida.

Pues eso es lo que vamos a trabajar este año en la clase de los lunes del manejo del estrés, LAS ETAPAS DE NUESTRA VIDA. Empezaremos en Octubre e iremos viendo cada mes una etapa desde el  movimiento, el juego, las sensaciones, las afirmaciones  y la música. Las primeras etapas condicionan las siguientes y vamos a intentar completarlas para ser LIBRES y vivir nuestra PROPIA VIDA  sin miedos, sin vergüenzas, sin frustración, desde el AMOR y la CONFIANZA.

Otro párrafo de Victoria Cadarso nos revela la importancia de liberar esas etapas: …Cuando nos hemos sentido traumatizados en una etapa del desarrollo (porque al intentar aprender y desarrollar las cualidades necesarias para superar esta etapa nos han criticado ridiculizado o herido de alguna manera), podemos regresar espontáneamente a esa etapa y sentirnos como el niño de entonces. Esto quiere decir que un estímulo emocional competente activa un recuerdo pasado, aunque cargado emocionalmente, y de repente es como si ese niño tomara las riendas de nuestra vida y nos sintiéramos como él, aunque estemos en el cuerpo de un adulto…”  Esto nos desconcierta porque nos sentimos vulnerables dependiendo de los demás como cuando éramos niños/as…”

LAS ETAPAS SEGÚN VICTORIA CADARSO:

1ª DE 0-6 MESES.- LA CAPACIDAD DE SER (CONFIANZA-DESCONFIANZA)

2ª DE 6-18 MESES.- LA CAPACIDAD DE HACER (VOLUNTAD-VERGÜENZA)

3ª DE 18-MESES A 3 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE PENSAR (INICIATIVA-CULPA)

4ª DE 3-6 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE TENER IDENTIDAD Y PODER (IDENTIDAD-CONFUSIÓN DE ROLES)

5ª DE 6-12 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE DESARROLLAR ESTRUCTURA (CAPACIDAD-INCAPACIDAD)

6ª DE 12-18 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE SEPARARSE (IDENTIDAD-CRISIS DE IDENTIDAD) (NUEVAMENTE CONFUSIÓN DE ROLES)

7ª DE 18-40 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE INTERDEPENDENCIA (INTIMIDAD-INDEPENDENCIA)

8ª DE 40-65 AÑOS.- LA CAPACIDAD DE ENTREGA (ENTREGA-AUTOABSORCIÓN)

9ª DESDE LOS 65 AÑOS.- EL DESARROLLO DE LA INTERIDAD Y LA ESPIRTUALIDAD (INTEGRIDAD-DESESPERACIÓN)

 

Ella nos invita con esta propuesta en su libro, nosotras vamos a poner nuestro montoncito de arena y nuestra creatividad. ¡Te esperamos para CONSEGUIRLO!

creenciasghandi

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